¿Soy adicto a los videojuegos?

Niños en una sala de juegos.

Las nuevas tecnologías ocupan un lugar fundamental en el desarrollo de la sociedad actual. El progreso de Internet, teléfonos móviles y videojuegos son el plato fuerte, principalmente entre los más jóvenes de casa.
Ante tal contexto la adicción a los videojuegos constituye una problemática. Millones de adolescentes en la actualidad pasan muchas horas frente a un dispositivo electrónico, mientras que sus padres se preocupan por las horas no dedicadas al estudio o a otras actividades como los deportes.
Las disímiles variantes de estos juegos pueden ser muy entretenidas, incluso algunos son didácticos y desarrollan el pensamiento abstracto. El problema surge cuando no se puede parar de jugar, entonces se convierte en una adicción que como todas afecta la salud y el desenvolvimiento social.
Cambios en los horarios de sueños, interferencias en las actividades cotidianas, disminución de los vínculos interpersonales, así como problemas en el entorno familiar o con la pareja son solo algunas de las consecuencias.
Las repercusiones más severas en los adictos a los videojuegos están asociadas a trastornos psicológicos y padecimientos físicos. Ansiedad, trastornos alimenticios, dolores de cabeza, irritabilidad y depresión entre otros.
Disfrutar mucho de una actividad no debe convertir a nadie esclavo de la misma. Por lo que eliminar los videojuegos no es la solución, la clave está en ser capaces de controlar el tiempo que a ellos se dedique.
Especialmente los adultos deben tener en cuenta que la población más vulnerable a este tipo de adicción son los adolescentes, quienes necesitan apoyo y guía para lograr un entretenimiento sano.

Por: Catherine Abreu Acosta y Yereisy Hernández González.

Foto: Tomada de Internet.

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